De todas las preguntas que te hagas en la vida, probablemente la más importante sea: ¿Soy lo suficientemente bueno como para llegar al cielo? La manera de descubrirlo es preguntándote si has obedecido los Diez Mandamientos. Pudieras contestar diciendo: “Bueno, he quebrantado uno o dos, pero nada que sea grave, como homicidio, etc.” Veamos qué tal le va.

Entonces, ¿qué harás? Sólo arrepiéntete y pon tu fe en Jesucristo como tu Señor y Salvador. No lo dejes para mañana.

Si no estás seguro de cómo orar, lee el Salmo 51 y hazlo tu oración. Dale la espalda a tus pecados y pon tu fe en Jesucristo de la misma manera en la que pondrías tu fe en un paracaídas para salvarte. No sólo “esperías” que el paracaídas te beneficie en algo, sino en realidad confiarías plenamente en el paracaídas al ponértelo. La Biblia dice “Vestíos del Señor Jesucristo” [ Romanos 13:14 ]. Cuando hagas esto, entonces Dios te perdonará todos tus pecados y te dará el regalo de la vida eterna. Después, cuando estés en paz con Dios, lee la Biblia diariamente y obedece lo que lees.