LAS ESCRITURAS
Creemos que la Biblia (las Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento) es la Palabra de Dios: plenamente inspirada, autoritativa y regla infalible de fe y práctica. La Palabra de Dios es el fundamento sobre el cual opera la iglesia y la base por la cual se gobierna. Creemos que la Palabra de Dios está por encima de cualquier ley terrenal que sea contraria a las Santas Escrituras (Isaías 28:13; Nehemías 8:8; Juan 17:17; 2 Timoteo 3:16-17; Hebreos 4:12; I Pedro 1:23-25; 2 Pedro 1:3-4, 21). Por ello, enfatizamos su enseñanza desde Génesis hasta Apocalipsis, línea por línea y verso por verso. Rechazamos los puntos de vista doctrinales o los fenómenos espirituales que se basan únicamente en la experiencia.
LA TRINIDAD
Creemos que hay un solo Dios vivo y verdadero, que existe eternamente en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, iguales en poder y gloria; que este Dios trino creó todas las cosas, sostiene todas las cosas y gobierna todas las cosas (Génesis 1:1; Deuteronomio 6:4; Isaías 44.8, 48:16; Mateo 28:19-20; Juan 10:30; Hebreos 1:3).
DIOS EL PADRE
Creemos en la persona de Dios el Padre, un Espíritu infinito, eterno y personal, perfecto en santidad, sabiduría, poder y amor; que se ocupa misericordiosamente de los asuntos de los hombres; que escucha y responde a la oración; y que salva del pecado y de la muerte a todos los que acuden a Él por medio de Jesucristo (Deuteronomio 33:27; Salmo 90:2, 102:27; Juan 3:16, 4:24; 1 Timoteo 1:17; Tito 1:3).
DIOS EL HIJO
Creemos en la persona de Jesucristo, el Hijo unigénito de Dios, concebido por el Espíritu Santo. Creemos en su nacimiento virginal, su vida sin pecado, sus milagros y enseñanzas, su muerte expiatoria sustitutiva, su resurrección corporal, su ascensión al cielo, su intercesión perpetua por su pueblo y su retorno personal y visible a la tierra (Isaías 7:14; Miqueas 5:2; Mateo 1:23; Marcos 16:19; Lucas 1:34-35; Juan 1:1-2, 8:58, 11:25; 1 Corintios 15:3-4; 1 Timoteo 3:16; Hebreos 1:8; 1 Juan 1:2; Apocalipsis 1:8).
DIOS EL ESPÍRITU SANTO
Creemos en la persona del Espíritu Santo, quien procede del Padre y del Hijo para convencer al mundo de pecado, de justicia y de juicio, y para regenerar, santificar y capacitar para el ministerio a todos los que creen en Cristo (Juan 16:8-11; Hechos 1:8; Romanos 8:26, 15:13,16; 2 Corintios 3:18; Hebreos 9:14). Creemos que el Espíritu Santo mora en cada creyente en Jesucristo y que es un ayudador permanente, maestro y guía (Juan 16:13, 14:16-17, 16:8-11; Romanos 8:26). Creemos en el bautismo con el Espíritu Santo como una experiencia distinta y separada de la regeneración, que ocurre ya sea después o al mismo tiempo que la salvación, evidenciada por una mayor dinámica en la vida del creyente, que capacita a esa persona para ser un testigo valiente y más eficaz. La evidencia suprema de la vida llena del Espíritu es el fruto del Espíritu: el amor. Creemos en el ministerio actual del Espíritu Santo con respecto al ejercicio de todos los dones bíblicos del Espíritu Santo, conforme a las instrucciones que se nos han dado (1 Corintios 12-14).
EL PECADO Y LA SALVACIÓN
Creemos que todas las personas son pecadoras por naturaleza y por decisión, y que no alcanzan el estándar de Dios y quebrantan Sus mandamientos; por lo tanto, están bajo el justo juicio de Dios. Sin embargo, Dios salva y da nueva vida a todos los que acuden a Él en arrepentimiento y fe, confiando en la persona y la obra de Jesucristo. En la cruz, Jesucristo murió en nuestro lugar como nuestro sustituto, absorbiendo la ira de Dios que debía haber caído sobre nosotros. Debido a que Jesús murió por los pecados del mundo, la invitación a creer está abierta a todos, y quien lo desee puede venir a Jesús para recibir nueva vida y el perdón de los pecados (Mateo 11:28; Juan 3:16; Hechos 3:19, 20:21; Romanos 3:23; Efesios 2:1-3, 8-9; I Juan 2:2; Apocalipsis 22:17).
EL CIELO Y EL INFIERNO
Creemos en un cielo literal y un infierno literal, y que todos los que ponen su fe, esperanza y confianza en Jesucristo pasarán la eternidad en el cielo con el Señor. Quienes rechacen el regalo gratuito de salvación que Jesús ofrece pasarán la eternidad separados del Señor (Salmo 9:17; Mateo 5:3, 5:22, 18:9, 25:31-34; Marcos 9:42-49; Lucas 12:5; Juan 3:18; Hebreos 12:23; 1 Pedro 1:4; Apocalipsis 14:10-11, 20:11-15).
ESCATOLOGÍA
Creemos en la Segunda Venida de Jesucristo: su regreso personal y visible a la tierra y el establecimiento de su reino milenial. Creemos también en la resurrección del cuerpo, el juicio final, la bendición eterna de los justos y la separación eterna de los impíos (Mateo 16:27; Hechos 1:11; Apocalipsis 19:11-16, 20:11-15). Creemos en el Rapto o Arrebatamiento de la Iglesia antes de la Tribulación, en el que todos los creyentes se encontrarán con el Señor en el aire y serán sacados de este mundo antes de la Tribulación que vendrá sobre la tierra (Isaías 26:20; Mateo 24:29-31; Lucas 21:36; Romanos 1:18, 5:9; 1 Tesalonicenses 1:10, 4:13-16, 5:9; 2 Pedro 2:7-9; Apocalipsis 3:10, 5:7-10, 7:13-14). También creemos que la nación de Israel todavía tiene un lugar especial en el plan de Dios y que todas las promesas del Dios de Israel se cumplirán (Deuteronomio 30:1-10; Jeremías 31:31-37; Ezequiel 36:22-36; Mateo 19:28; Mateo 23:39; Romanos 9:4-5; Romanos 11).
GOBIERNO DE LA IGLESIA
Creemos que Jesucristo es la cabeza de la Iglesia y que su gobierno debe ser simple, no complejo ni burocrático. Deseamos someternos a la autoridad de la Palabra de Dios y a la dirección del Espíritu Santo en todo el ministerio de la iglesia. Creemos en el modelo y el principio del liderazgo y la responsabilidad del varón, tanto en el hogar como en la iglesia, conforme al ejemplo sacrificial de Jesús. Creemos que esto limita los roles de liderazgo pastoral y la autoridad doctrinal a varones calificados (1 Corintios 11:1-12; 1 Timoteo 2:1-15; Tito 1.5-9).
LAS ORDENANZAS
Creemos que el Señor Jesucristo instituyó dos ordenanzas para la iglesia: el bautismo en agua por inmersión de los creyentes y la Cena del Señor (Mateo 28:19; Lucas 22:19-20; Hechos 2:38; 1 Corintios 11:23-26).
EL COMPAÑERISMO CRISTIANO
Creemos que la única base verdadera de la comunión cristiana es el amor ágape de Jesucristo, más grande que cualquier diferencia que podamos tener, y sin el cual no tenemos derecho a llamarnos cristianos (Juan 13:34-35; 1 Juan 4:7-8; Hechos 2.42-47; Colosenses 3:12-14; Efesios 4:1-3).
GUERRA ESPIRITUAL
Creemos en la existencia literal y real de Satanás y de sus ángeles caídos, destinados a pasar la eternidad en el infierno. Creemos que su propósito actual es engañar a las personas y oponerse a la obra de Dios. Sin embargo, creemos que el creyente puede resistirlo gracias a la presencia del Espíritu Santo en su vida, a la intercesión de Jesús y a la protección del Padre (Efesios 6:11-18; 1 Pedro 5:8-10; Santiago 4:7; Apocalipsis 20:10; 1 Juan 4:4; Romanos 8:34).
ADORACIÓN CONGREGACIONAL
Creemos que la adoración a Dios debe ser inspirada e inteligente. Por ello, la música tiene un papel fundamental en nuestras reuniones: es contemporánea, pero el énfasis está en adorar a Dios y no en el estilo. Del mismo modo, nuestras reuniones buscan una adoración consciente, diseñada para enfatizar la enseñanza completa de la Palabra de Dios y permitir que Él nos instruya en la manera correcta de adorarlo, de modo que su mensaje se aplique a la vida del creyente y fomente su madurez espiritual (Juan 4:23-24; Colosenses 3:16; Efesios 5.19-20; 1 Corintios 14:15; Salmo 33:1-3; 2 Timoteo 3:16-17).
